jueves, 1 de agosto de 2013

La chicha no es de Lima.

“Se suele incluir a todos en un mismo término para minimizarlos bajo una categoría de chicha”

Foto: Carla Patiño























¿De qué hablamos cuando nos referimos a la ‘chicha’? ¿Es una tendencia, una cultura o una simple 
moda pasajera? Fernando Rios es estudiante de antropología que ha dedicado su tiempo a la música chicha y su origen, en un proyecto de investigación que ha presentado a la Universidad Mayor de San Marcos dice explícitamente que ‘La chicha no es de Lima’ y a nos explica con bastante convicción que la chicha no es una cultura y que resultaría tan pasajera como otras modas y tendencias.

En un documento que presentaste a la Universidad San Marcos afirmas que la música chicha no es una producción limeña, ¿Cuál es tu propuesta?
Lo que yo propongo como género musical es una creación que responde a un contexto ajeno al de Lima, más bien tiene que ver con el Valle del Mantaro, ciudades como Huancayo, La Oroya, Tarma, Concepción, Jauja, y que en realidad, llegan a Lima con una estructura musical y social ya formada. Se instala por un efecto de moda, que está un tiempo en la ciudad rondando y que llega a ciertos sectores, como se pudo instalar la cumbia norteña en algún momento. Y pues siento que no tiene la trascendencia que normalmente se le da, respecto a Lima. Esta música revienta en la capital porque ya había explotado en las radios en el centro del Perú, previo a su llegada, ya había todo un boom de música chicha. Yo aclaro esto porque en los medios normalmente te dicen que “tal” tuvo que llegar a Lima para triunfar y en realidad no es así.

Como me comentabas, un ejemplo es la historia de los Shapis…
Foto: Luis Centurión
Ese es un claro ejemplo, la historia que cuentan los medios de comunicación de los Shapis, es como que, dos muchachos provincianos que tienen que llegar a la capital a buscar su futuro que hacen su grupo y consiguen el triunfo, cuando en realidad el relato es otro. Los Shapis son un grupo que se forman en Huancayo graban discos en Lima y para un sello en Huancayo se hacen famosos allá, hacen un mercado en toda esa parte hasta la selva central, Chanchamayo, La Merced, San Ramón, Satipo, y cuando ya son muy grandes allá llegan a Lima, no llegan a buscar el triunfo a la capital, el triunfo ya lo tenían.

 ¿Y entonces, la formación de toda esta mixtura musical tendría algo que ver con las migraciones internas que se generan años atrás?
Por supuesto, hay dos cosas, para empezar es que la chicha se forma en el Mantaro, no precisamente por personas de las mismas localidades sino por los migrantes que llegan a Huancayo a vivir, migrantes de los pueblos más alejados que llegan al centro, y que se forman en barriadas tal cuales tú las imaginas en Lima. Las personas que forman este tipo de música no eran personas relacionadas a todo este mundo Huanca, del Huaylas, eran personas que venían de Huancavelica y de Ayacucho y que culturalmente no tenían nada que ver con el Mantaro, estaban ahí porque tenían que ir a vivir, y ellos en realidad son los migrantes, son los que forman este tipo de música en Huancayo, digamos que son ellos la primera generación, y esa generación así como llegan a migrar a Huancayo muchos de ellos siguen su camino y llegan hasta Lima.

¿Las migraciones son el motivo de la creación de la cultura chicha?
En todo caso, para mí la ‘cultura chicha’ no existe, normalmente el término ‘cultura chicha’ se utiliza para hacer una categoría de contrariedad, es decir todo lo que le sea ajeno a ese discurso oficial que tiene Lima, de la Lima aristocrática, la Lima de la época, la Lima colonial, todo lo que le sea extraño es clasificado bajo un concepto que se reduce en ‘cultura chicha’. Es así que agrupa a cualquier persona que no responda a los discursos básicos y específicos de la capital. Además que la gente se refiere a ‘cultura chicha’ en alusión a los grupos como los Shapis, Chacalon, Pascualillo entre otros.

La palabra ‘chicha’ es un término que en muchos casos se usa de manera despectiva y que induce de cierta forma al raceo ¿Qué opinas?
Lo que pasa es que en algún momento se concibe la necesidad de crear un término que englobe todos los prejuicios que se tiene de las personas que no piensan como tú en tu ciudad, entonces cuando te das cuenta que hay personas que vienen de costa, sierra y selva, y que tienen costumbres totalmente distintas a las tuyas lo que se suele hacer es incluir a todas en un mismo término y minimizarlos bajo una categoría de chicha, entonces todos los que están allá afuera son ‘chicha’.  Es ahí cuando el discurso de la capital te habla de cuando es Lima informal, no importa si esta persona viene de Piura, de Puno, cuando tienen culturalmente nada igual. Todos serán chicha cuando se trata de ahorrarte el trabajo de ir y averiguar quiénes son ellos.

Foto: Carla Patiño
¿Entonces como se justifica el hecho de que la chicha se ha convertido en toda una tendencia? Llegando a crear un local llamado en uno de los distritos más selectivos de Lima, que tiene un diseño literalmente chicha.
Los hippies usaban en los 70’s adornos de los Piel Roja y eso no los hacía Piel Roja (reímos). Es decir, es una tendencia bastante Global de jóvenes de clase media y alta tradicionales de sus respectivas localidades, es común que tomen ciertos elementos que quizá hasta hace una generación atrás discriminaron y no es que ahora ya no lo discriminen sino que ellos sienten que están siendo inclusivos adaptando cosas que en realidad ellos mismos no entienden pero creyendo que sí las entienden nombran un discurso políticamente correcto;  Al borde, todo ello es un tema muy denso, creo que somos libres de abrir un local como este en especifico pero lo que sí yo no creo es que tengan la libertad de hablar por esas personas que dicen representar. Pero considero que también hay un fondo cultural que eso sí es positivo.

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